Los teclados suelen ser más económicos, con menos teclas y funciones adicionales como acompañamientos automáticos y conectividad MIDI. Los pianos digitales, en cambio, están diseñados para replicar la experiencia de tocar un piano acústico, con teclas ponderadas y una mayor calidad de sonido. Los pianos digitales son más robustos y están orientados a quienes buscan una experiencia de interpretación más auténtica y estable.
Si quieres acabar tocando el piano, no te servirá empezar con un teclado, en su lugar necesitarás un piano digital con 88 teclas contrapesadas.